martes, 7 de junio de 2011

¿Es la astrología una ciencia?



Etimológicamente hablando definiríamos a astrología como el estudio (ciencia) de los astros, pero la astrología no es una disciplina científica, ni hace uso del método científico. La crisis religiosa y la contraposición de algunas personas contra la ciencia durante los siglos XIX y XX han logrado mantener la cifra de adeptos en esta creencia, cuya historia se prolonga desde antiguo y aún permanece vigente. En este sentido, religiones como la católica son muy críticas con la astrología y condenan su práctica o incluso su creencia. Esto se debe a que existen muchas personas medianamente religiosas (a veces no muy practicantes), que suelen creer a la vez tanto en su religión como en la astrología.
El auge de movimientos como la teosofía o la New Age, vino a cubrir el hueco que dejaron los rosacruces y otros grupos de índole esotérica.
Podríamos catalogarla como una pseudociencia, que nació en la astronomía, así lo podemos comprobar con la creación del zodiaco.
Es así que clasificamos a la astronomía como la ciencia que estudia las posiciones relativas, los movimientos, la estructura y la evolución de los astros. Objetos estudiados por la astronomía: dentro del sistema solar: Sol, planetas, satélites, asteroides, cometas, medio interplanetario; dentro de la Galaxia: estrellas, cúmulos de estrellas, nebulosas, medio interestelar; dentro del Universo: galaxias, quásares, cúmulos de galaxias, medio intergaláctico, así como las radiaciones variados que transcurren el Universo.
Pero la astrología es la influencia de los astros en la vida de un individuo, y como no existe un método eficaz para comprobarlo no es considerada ciencia.

domingo, 22 de mayo de 2011

El trabajo del estudiante universitario

Muchas veces marcado por la duda, el desgano, la "falta de tiempo", el universitario se encuentra ante una dura tarea cuando se le da un trabajo, o mejor dicho, cuando se le juntan los trabajos de toda una semana o más en una noche de domingo cuando ya no hay ni duerzas ni ganas para hacer nada.

Es por ello que este recurre a su herramienta favorita, el desvelo y el argumento de que la noche es larga cuando en realidad al hacer esto su capacidad productiva (salvo excepciones) decae drásticamente, limitándonos a producir un trabajo mediocre que apenas nos salvará el pescuezo de la verguenza pública de no presentar nada.