Etimológicamente hablando definiríamos a astrología como el estudio (ciencia) de los astros, pero la astrología no es una disciplina científica, ni hace uso del método científico. La crisis religiosa y la contraposición de algunas personas contra la ciencia durante los siglos XIX y XX han logrado mantener la cifra de adeptos en esta creencia, cuya historia se prolonga desde antiguo y aún permanece vigente. En este sentido, religiones como la católica son muy críticas con la astrología y condenan su práctica o incluso su creencia. Esto se debe a que existen muchas personas medianamente religiosas (a veces no muy practicantes), que suelen creer a la vez tanto en su religión como en la astrología.
El auge de movimientos como la teosofía o la New Age, vino a cubrir el hueco que dejaron los rosacruces y otros grupos de índole esotérica.
Podríamos catalogarla como una pseudociencia, que nació en la astronomía, así lo podemos comprobar con la creación del zodiaco.
Es así que clasificamos a la astronomía como la ciencia que estudia las posiciones relativas, los movimientos, la estructura y la evolución de los astros. Objetos estudiados por la astronomía: dentro del sistema solar: Sol, planetas, satélites, asteroides, cometas, medio interplanetario; dentro de la Galaxia: estrellas, cúmulos de estrellas, nebulosas, medio interestelar; dentro del Universo: galaxias, quásares, cúmulos de galaxias, medio intergaláctico, así como las radiaciones variados que transcurren el Universo.
Pero la astrología es la influencia de los astros en la vida de un individuo, y como no existe un método eficaz para comprobarlo no es considerada ciencia.